Una empresa de servicios para el hogar invierte en anuncios de búsqueda y recibe solicitudes de cotización de manera constante. Una firma de servicios profesionales recibe solicitudes para llamadas exploratorias a través de su sitio web. Un negocio local recibe mensajes en su chatbot fuera del horario de atención. En cada uno de estos casos, el comprador ya ha demostrado su intención. Es decir, tiene un problema, encontró la empresa y dio el primer paso. Pero después, la consulta queda sin atender; permanece en una bandeja de entrada compartida, una hoja de cálculo o una cola del CRM, y para cuando alguien responde, quizás el comprador ya haya recibido noticias de otro proveedor que respondió más rápido, contestó la pregunta adecuada y facilitó el siguiente paso.
Es común que la generación de prospectos se evalúe según el tráfico, los clics y los formularios llenos. Sin embargo, los ingresos dependerán de lo que ocurre después de que haya llegado la consulta con base en quién la ve, qué tan rápido responde, qué información tiene el equipo de ventas y si el comprador recibe un siguiente paso útil, o no.
Cuando los prospectos se estancan en esta etapa, es posible que el problema no radique en la calidad de los prospectos ni en el desempeño de la campaña. Es mejor revisar el traspaso, es decir, cómo se asignan las consultas, qué contexto se registra, quién es responsable del seguimiento y qué acciones impulsan al comprador hacia una verdadera conversación de ventas.
La solución comienza con un sistema de respuesta más ordenado. Asigne cada consulta a una persona responsable, agregue la fuente del comprador y su actividad reciente al registro del CRM, active un mensaje de confirmación inmediato y programe una tarea de seguimiento de acuerdo con la intención del comprador. De esa manera, una solicitud de cotización, una visita a la página de precios, una pregunta en el chatbot o una consulta de reserva no quedarán en una cola esperando a que alguien las vea poque avanzan por un proceso definido, acompañadas del contexto adecuado, para que el equipo de ventas pueda responder con mayor rapidez y tenga una primera conversación que resulte mucho mejor.
Cuando las conversaciones de ventas disminuyen, la primera reacción suele ser generar más prospectos o, quizás, aumentar la inversión publicitaria, publicar más contenido, lanzar otra campaña o llevar más personas al sitio web.
Todo ello puede ayudar si el proceso de seguimiento ya funciona correctamente, pero si las consultas permanecen detenidas por demasiado tiempo, se asignan a la persona equivocada o llegan al equipo de ventas sin contexto, un mayor volumen de prospectos solo añadirá presión al mismo proceso deficiente de traspaso.
Para un equipo pequeño, esto puede volverse costoso rápidamente porque es posible que la misma persona esté gestionando llamadas de ventas, revisando formularios enviados, respondiendo correos electrónicos y encargándose de las operaciones diarias. Y si el proceso depende de que esa persona detecte cada consulta en el momento adecuado, los prospectos de valor pueden quedar detenidos durante demasiado tiempo.
Antes de invertir en más tráfico, los líderes empresariales deben analizar qué ocurre después de que alguien se ha puesto en contacto. ¿Quién recibe la consulta? ¿Con qué rapidez recibe una respuesta el comprador? ¿Sabe el equipo de ventas sobre qué consultó la persona? ¿Hay un siguiente paso claro si el comprador está interesado, pero todavía no está listo para conversar?
Estas respuestas suelen mostrar si una nueva inversión en marketing generará más conversaciones de ventas o si los prospectos se están perdiendo después de llegar.
Antes de aumentar la inversión en medios, revise las últimas veinte consultas que recibió su empresa.
Identifique cuatro aspectos:
Si las respuestas no están claras, es posible que la limitación para el crecimiento radique en el traspaso y no el volumen de prospectos. Para las empresas que invierten en generación de prospectos, este traspaso forma parte del sistema de gestión de prospectos de ventas, es decir, el proceso que convierte la demanda captada en conversaciones calificadas.
Las primeras 24 horas después de recibir una consulta suelen revelar la mayor fuga de ingresos. Si la responsabilidad, el tiempo de respuesta, el contexto en el CRM o los siguientes pasos no están claros, es posible que la empresa tenga un problema de traspaso más que un problema de generación de prospectos.
Es posible que un comprador muestre mucho interés y aun así nunca llegue a una conversación de ventas real. Esto es porque el problema suele comenzar en el espacio entre la primera consulta y respuesta útil. A manera de ejemplo: se envía un formulario, pero nadie lo ve de inmediato; un comprador pregunta por los precios, pero la respuesta que recibe no menciona los precios; el prospecto aparece en el CRM, pero nadie se hace responsable del siguiente paso, o alguien descarga una guía o vuelve a visitar una página de servicios, pero el equipo de ventas nunca ve esa actividad.
Estas deficiencias, o brechas, pueden presentarse de formas simples:
Imagine un comprador que solicita información sobre precios, visita su página de casos de éxito a la mañana siguiente y luego abre un correo electrónico de seguimiento más tarde esa misma tarde. Esa persona sigue prestando atención. No obstante, si esas acciones están dispersas entre distintas herramientas, es posible que el equipo de ventas no vea el panorama completo. Es posible que el comprador reciba el mismo trato que alguien que descargó una guía general una sola vez y nunca regresó.
Obviamente, un seguimiento rápido es importante, pero una respuesta rápida sin contexto puede parecer genérica, y una respuesta bien pensada que llega demasiado tarde puede dejar pasar el momento oportuno. Por ello, el objetivo es simple: responder rápidamente, comprender lo que el comprador ya ha hecho y dejar claro el siguiente paso.
El traspaso de prospectos es el proceso que lleva a un comprador desde su primera consulta hasta la conversación de ventas adecuada.
Si bien muchos equipos ya cuentan con las herramientas correctas, tales como formularios web, un CRM, seguimiento por correo electrónico, enlaces de reserva, chat y seguimiento de llamadas, el problema suele radicar en el espacio entre dichas herramientas.
Cuando un prospecto ingresa a través de un sistema, pero el contexto del comprador reside en otro sistema, el equipo de ventas suele tener que reconstruir la historia manualmente, y muchas veces esto ocurre después de que el interés del comprador se ha enfriado.
Un traspaso más sólido conecta algunos elementos básicos.
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Parte del traspaso |
Qué hace |
Por qué es importante |
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Puntos de entrada |
Formularios, llamadas, chat, enlaces para reservaciones, descargas y consultas en redes sociales |
Cada consulta debe llegar a un lugar donde el equipo pueda verla y tomar acción |
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Contexto del prospecto |
Fuente, página visitada, oferta solicitada, momento de contacto y actividad previa |
El equipo de ventas puede ver qué le interesaba al comprador antes de ponerse en contacto |
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Primera respuesta |
Confirmación rápida con un siguiente paso claro |
El comprador sabe que su solicitud fue recibida y qué ocurrirá después |
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Seguimiento |
Mensajes basados en lo que el comprador hace a continuación |
La respuesta se percibe relevante en lugar de genérica |
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Vista del CRM |
Estado, fuente, responsable y siguiente paso en un solo lugar |
Es menos probable que los prospectos queden sin atender o sin asignar |
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Reglas de traspaso |
Detonantes claros que indican cuándo debe intervenir el equipo de ventas |
El equipo de ventas sabe qué prospectos requieren atención inmediata |
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Seguimiento humano |
Contacto personalizado con base en lo que solicitó el comprador |
La conversación comienza con contexto, no con suposiciones |
Un traspaso eficaz permite que las herramientas que se utilizan transmitan la información correcta a la persona adecuada en el momento oportuno.
El registro de un prospecto debe indicar al equipo de ventas por qué el comprador se puso en contacto. Los datos de contacto crean un registro, en tanto que los datos sobre la intención generan una mejor conversación.
El equipo de ventas debe ser capaz de ver si el comprador solicitó una cotización, visitó una página de precios, reservó una consulta, descargó una guía, llegó desde un anuncio pagado o visitó dos veces la misma página de servicios porque esos detalles determinan cómo debe ser la primera respuesta.
Un registro de prospecto útil debe mostrar:
Un comprador que solicita una cotización desde una página de reparaciones de emergencia no debería recibir el mismo seguimiento que alguien que descarga una lista de verificación para mantenimiento a largo plazo, porque es probable que uno necesite una respuesta rápida y directa mientras el otro tal vez necesite más información antes de hablar con el equipo de ventas.
Cuanto mejor sea el contexto, más fácil será para el equipo responder de una manera que se ajuste a la situación del comprador.
Por ejemplo, es posible que dos compradores envíen solicitudes de cotización, pero que su intención sea diferente. Si bien uno quizás haya visitado dos veces una página de servicios, consultado los precios y preguntado por los plazos, el otro puede haber enviado una consulta general con menos señales de intención de compra. Por ende, un traspaso más sólido permite atender de inmediato al primer prospecto, enviar una confirmación rápida y crear una tarea de ventas para ese mismo día. El segundo también recibirá una respuesta útil, pero mediante una ruta de seguimiento diferente que le brinde más información antes de una conversación de ventas.
La rapidez es importante porque la intención del comprador disminuye rápidamente. Una investigación de Lead Response Management reveló que contactar a un prospecto dentro de los primeros cinco minutos puede mejorar significativamente la probabilidad de calificarlo, en contraste con lo que sucede cuando se espera más.
La primera respuesta debe enviarse rápidamente, pero no siempre debe provenir de una persona, es decir, una respuesta automatizada sencilla puede hacer tres cosas importantes: confirmar la solicitud, explicarle al comprador qué ocurrirá después y darle una acción clara que pueda realizar.
Por ejemplo:
Este primer mensaje evita que el comprador se pregunte si alguien vio su solicitud. Luego, la persona adecuada puede dar el seguimiento con los detalles, el contexto y el criterio que requiere la conversación.
La automatización debe mantener la consulta en movimiento mientras el equipo prepara una mejor respuesta humana.
Una campaña automatizada estándar envía los mismos correos electrónicos a todas las personas con base en el mismo calendario. El primer mensaje se envía el primer día. El segundo se envía el tercer día. El tercero se envía el séptimo día. Eso puede ser fácil de gestionar, pero no siempre coincide con lo que está haciendo el comprador. Pero, un comprador que vuelve dos veces a la misma página de servicios quizá necesite más información sobre ese servicio. Un clic en un caso de éxito puede indicar que necesita pruebas de un cliente similar. Una visita a la página de precios tal vez indique preguntas sobre el costo, los plazos o lo que está incluido. Si alguien estuvo activo la semana pasada y luego dejó de interactuar, quizá necesitar una razón útil para volver.
Las plataformas modernas de CRM y automatización utilizan la inteligencia artificial con cada vez más frecuencia para ayudar en la identificación de estas señales, para priorizar las consultas y mostrar el contexto que más necesitan los equipos de ventas. Este apoyo ayuda a los equipos a detectar patrones en el comportamiento del comprador y concentrar su atención donde más se necesita.
El siguiente mensaje debe coincidir con la señal.
Un buen seguimiento puede ser sencillo, por ello, responda según lo que el comprador ya ha demostrado que le interesa.
Un traspaso en el CRM debe dejar claro el siguiente paso, es decir, qué prospecto necesita atención, quién es responsable del seguimiento y por qué este es el momento adecuado para responder.
Incluso un buen prospecto puede perderse si permanece en el CRM sin una persona responsable, sin una tarea de seguimiento y sin una razón clara para que el equipo de ventas actúe.
El equipo de ventas debe poder ver por qué un prospecto necesita atención en ese momento.
Entre los detonantes más comunes están:
Cuando hay una de estas acciones, el CRM debe mostrar de dónde provino el prospecto, qué hizo recientemente, quién es responsable del seguimiento y qué debe suceder a continuación.
Un registro deficiente en el CRM dice: “Nuevo prospecto”.
Un registro útil en el CRM dice: “Esta persona solicitó una cotización para X, llegó desde la campaña Y, visitó dos veces la página Z y necesita seguimiento hoy”.
Esto da al equipo de ventas suficiente contexto para responder rápidamente y hacer que la primera conversación sea más útil.
La automatización pierde credibilidad cuando trata a todos los compradores de la misma manera. Un buen sistema de seguimiento confirma la solicitud, asigna el prospecto, recopila información básica y alerta al equipo de ventas cuando aumenta la intención del comprador. La conversación humana sigue siendo la responsable de generar confianza.
Un representante necesita comprender el problema, hacer mejores preguntas, explicar las opciones, abordar las inquietudes y decidir si existe un buen encaje.
Utilice la automatización para las partes repetitivas del proceso, tales como:
La medición debe mostrar si los prospectos avanzan desde la consulta hasta la conversación sin demoras innecesarias. Una revisión sencilla del CRM es capaz de revelar rápidamente el patrón. Analice las últimas 20 a 30 consultas y compare el tiempo de respuesta, la fuente del prospecto, la persona responsable, el siguiente paso y el resultado. Si las respuestas más lentas también muestran la mayor tasa de abandono, es probable que el traspaso esté provocando la pérdida de oportunidades reales.
Comience con las métricas más cercanas a la experiencia del comprador:
Los motivos de pérdida de prospectos son especialmente útiles. El objetivo es encontrar el punto en el que disminuye la intención del comprador y hacer la corrección de ese paso antes de agregar más campañas o presupuesto.
Si los prospectos pierden el interés porque nadie respondió rápidamente, la empresa sabe por dónde comenzar. Si el equipo de ventas está contactando a los prospectos equivocados, es necesario revisar las reglas de traspaso. Si los compradores hacen las mismas preguntas antes de reservar una llamada, es posible que la primera respuesta o la secuencia de seguimiento deban ser de más claridad.
La medición debe mostrar dónde se ralentizan las buenas consultas y qué paso le está costando a la empresa conversaciones reales.
No es necesario que las empresas en crecimiento reconstruyan todo el proceso de una sola vez. Basta con comenzar con una revisión de las consultas recientes e identificar el punto en el que los compradores tuvieron que esperar, repetir información o avanzar al siguiente paso por su cuenta.
1. Revise las primeras 24 horas
Seleccione algunas consultas recientes y analice qué ocurrió después de que llegó cada una. ¿Qué tan rápido recibió una respuesta el comprador? ¿Quién era responsable del siguiente paso? ¿La respuesta abordó lo que el comprador había solicitado? ¿Qué ocurrió si nadie respondió manualmente? porque esto suele revelar la primera deficiencia que debe corregirse.
2. Comience con las consultas más cercanas a una venta
Enfóquese primero en las solicitudes de cotización, reservas de consultas, solicitudes de demostración y visitas a la página de precios. ¡Estas consultas nunca deben pasar inadvertidas! La empresa no necesita automatizar de inmediato todas las rutas de los prospectos, más bien es importante asegurarse de que las señales de compra más fuertes reciban una respuesta rápida y clara.
3. Agregue algunos seguimientos basados en el comportamiento
Mantenga un proceso sencillo. Una visita a la página de precios puede activar una breve explicación de los factores que afectan el costo. Un clic en un caso de éxito puede activar el envío de evidencia de un cliente similar. Cuando alguien deja de responder después de realizar varias acciones, envíele un siguiente paso útil. Cuando responda, notifique de inmediato al equipo de ventas. En conclusión, pequeños cambios como estos pueden hacer que el seguimiento sea más relevante sin necesidad de crear una configuración complicada.
4. Agregue la calificación de prospectos después de organizar los aspectos básicos
La calificación de prospectos funciona mejor cuando el equipo recopila la información correcta y el área de ventas brinda retroalimentación sobre qué prospectos merecen seguimiento.
Si los datos están incompletos, la calificación puede hacer que el proceso parezca más preciso de lo que realmente es, de forma que comience por el traspaso. Una vez que el equipo sepa dónde se están ralentizando los prospectos, será más fácil decidir qué automatizar a continuación.
El envío de un formulario marca el comienzo de una oportunidad de generación de ingresos.
El comprador ha demostrado interés. La empresa ahora dispone de un breve periodo para responder con claridad, demostrar que comprende la necesidad y facilitar el siguiente paso.
Cuando el proceso depende de que alguien revise una bandeja de entrada, actualice una hoja de cálculo o reconstruya manualmente la actividad del CRM, los prospectos con alto potencial pueden permanecer sin atención durante demasiado tiempo antes de que el equipo de ventas tenga una conversación real.
WSI ayuda a las empresas a revisar el recorrido desde la consulta hasta la conversación: hacia dónde va el prospecto, quién lo ve, qué información tiene el equipo de ventas, qué tan rápido recibe una respuesta el comprador y qué partes del proceso pueden mejorarse mediante reglas del CRM, automatización e información generada con IA.
Las empresas que aprovechan más oportunidades son aquellas simplifican la forma de actuar sobre la intención del comprador.
Un consultor de WSI puede ayudarle a evaluar cómo funcionan en conjunto su marketing, CRM, proceso de ventas y sistemas de automatización, y luego puede ayudarle a identificar las deficiencias que ralentizan las consultas calificadas antes de que se conviertan en conversaciones de ventas útiles.